Aunque contar con pruebas claras y convincentes de que el conductor responsable estaba bajo los efectos del alcohol es fundamental para un reclamo sólido por lesiones, también se necesitan otros tipos de evidencia para respaldar su caso. Debe demostrarse cómo ocurrió el accidente y de qué manera éste ha afectado su salud, su capacidad para trabajar y su vida cotidiana.

Las pruebas útiles en los casos de accidentes de auto causados por conductores en estado de ebriedad suelen incluir:

  • El informe policial, incluidas las observaciones sobre el estado de intoxicación del conductor, las pruebas de sobriedad realizadas en el lugar o su arresto.
  • Los resultados de pruebas de alcoholemia, análisis de sangre u otras pruebas químicas que puedan demostrar la intoxicación del conductor responsable.
  • Fotografías de la escena del accidente, incluyendo los daños a los vehículos, las marcas de frenado y las lesiones visibles.
  • Declaraciones de testigos que hayan observado el comportamiento del conductor antes o después de la colisión.
  • Registros médicos que vinculen sus lesiones con el accidente y documenten el alcance del tratamiento recibido.
  • Grabaciones de video, incluidas imágenes de cámaras de vigilancia, cámaras corporales o cámaras de tablero (dashcams).